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Si ampliamos la vista al final del pasado verano, seremos conscientes de la tremenda montaña rusa meteorológica en la que nos hemos metido. Siguiendo la tendencia de esta década, los patrones secos se alternan con los lluviosos sin que tengamos un término medio o por así decirlo, cambios estacionales progresivos.

Las anomalías nos llevan a extremos opuestos en los que los patrones parecen querer compensar los déficits atrasados. Pero, la atmósfera no tiene memoria... no tiene memoria pero si responde del mismo modo a las alteraciones en la circulación de masas que dan lugar a anomalías positivas y negativas

En los últimos meses la atmósfera ha estado amplificando las descargas de aire frío a latitudes medias en todo el Hemisferio Norte. Nuestro país no ha estado al margen de esta situación, y de hecho, seguimos inmersos en un patrón de abundante inestabilidad y temperaturas más bajas de lo normal. 

Cuando en el mes de Diciembre pronosticamos un invierno más frío frío y lluvioso de lo normal recibimos no pocas críticas, y en parte es normal teniendo en cuenta la dinámica de los últimos años. Pero como hemos expuesto en más de una ocasión, el hecho de que el planeta se caliente, no impide que los cambios en la circulación atmosférica trasladen masas de aire gélidas desde el Ártico a latitudes más bajas como ha sucedido en diferentes periodos.

Cambio importante de patrón

En estos momentos los modelos comienzan a dibujar cambios importantes, síntoma de movimientos que en parte llegan por el progresivo aumento de la radiación solar en el Hemisferio Norte, y por los últimos coletazos de los efectos del Calentamiento Súbito Estratosférico del pasado mes de febrero. 

Tal y como apuntamos en el pronóstico estacional para esta primavera 2018, esperamos una progresiva normalización de la circulación en las próximas semanas, con dominios anticiclónicos cada vez más importantes y tiempo seco, que se alternarán con descuelgues de aire frío sobre nuestro país, dando lugar a una primavera con importante actividad tormentosa.

¿Qué nos dibujan los modelos?

Tenemos un cambio de patrón importante a la vista la próxima semana, que dará continuidad a las profundas ondulaciones del Jet Stream con amplificaciones de anomalías muy importantes. La dinámica es clara y nos deja claro que el término medio no existe en estos momentos meteorológicamente hablando. Si durante los últimos meses hemos tenido que estar pendientes de lo que nos llegaba desde latitudes altas, ahora toca mirar al Sur nuevamente. El Jet nos va a inyectar masas de aire desde latitudes más bajas con un ascenso de las temperaturas notable y un tiempo más propio a la estación. 

El anticiclón que se va a formar sobre Escandinavia va a tener una robustez muy importante dando lugar a marcadas anomalías.

El cambio de patrón y posición de actores (borrascas y anticiclones) es evidente. 

¿Consecuencias?

Pues lo más importante, un frenazo en seco del acceso de las bajas presiones por la península, con una canalización de vientos desde latitudes más bajas que nos van a dejar temperaturas por encima de los valores normales. 

En algunos amplias zonas de Europa los termómetros se van a situar en valores de más de 10º por encima de lo normal. Nuestro país no quedará al margen con registros también elevados.

Las lluvias se van a quedar en el Atlántico con un claro flujo Sur > Norte que nos va a traer la ensencia de la primavera por primera vez. Es probable (a día de hoy) que en puntos del cantábrico se alcancen valores cercanos a los 25º. Tan solo queda por monitorear si las lluvias consiguen rozar la mitad occidental, pero independientemente de eso e incluso si nos llegan a afectar, el cambio de patrón parece estar en marcha de forma evidente y deberíamos encaminarnos a semanas con mayor protagonismo anticiclónico, sin dejar del todo de lado posibles entradas de inestabilidad y nuevos descensos termométricos.