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Quiero aprovechar este día tan especial para mostrar mi agradecimiento 

Un 4 de Febrero de 1980 llegué a este mundo en el que enseguida me di cuenta cual era mi pasión. Con tan solo 4 años presencié mi primera gran tormenta (El ciclón Hortensia se llevó el tejado de mi casa), lo cual me marcó para el resto de mi vida en la que mi atracción por los fenómenos atmosféricos se convirtió en una necesidad imparable por entender cómo se producían y aprender a pronosticarlos.

Durante todos estos años he disfrutado estudiando el comportamiento de los fenómenos atmosféricos con los modelos pero sobre todo saliendo a la calle a observarlos en directo y capturarlos con mi cámara, la mejor forma de estudiarlos. En los últimos 10 años he encontrado un compañero de viaje en el estudio de los fenómenos meteorológicos, mi gran compañero que aguanta vientos huracanados y frío a las 4 de la mañana se llama Julio Fontán, y quiero aprovechar este día especial para darle las gracias por compartir esta pasión. 

Quiero dar las gracias a mi hermano Fernan por apostar por este proyecto de Iberomet en el que intento hacer de mi pasión nuestra profesión. Algo muy complicado pero por lo que vamos a luchar. 

Quiero dar las gracias a diferentes personas que he ido encontrando en mi camino a lo largo de estos años y que me han ido aportando cosas buenas para mi dedicación a la meteorología: Xavier Fonseca, Judah Cohen, Juan Taboada, Javier Estévez, Javier Cacho, Jose Miguel Gallardo, Armando Alberola, Luis Muiño entre otros. 

También me acuerdo de los que me habéis criticado. Algo imprescindible para crecer y mejorar, sobre todo las críticas constructivas. 

Pero sobre todo, quiero dar las gracias a todas las personas que están al otro lado de Iberomet y Meteovigo. Es un honor para mi saber que con los pronósticos os puedo ayudar de alguna forma. Gracias de corazón por vuestra confianza, sin vosotr@s ningún proyecto tendría sentido. 

Amo la Meteorología

Amo la naturaleza, pero sobre todo amo la Meteo desde mis entrañas. Disfruto mucho haciendo pronósticos, como ya sabéis sobre todo a largo plazo.

Hay muy buenos profesionales y apasionados de la meteorología en este país y creo que a pesar de poder tener diferentes puntos de vista se pueden unir fuerzas para hacer cosas muy grandes. Los que me conocéis sabéis que no me gusta etiquetar a las personas por sus apellidos, títulos o pensamientos. Cada persona tiene algo que la hace única y siempre puede tener algo valioso que aportar. No me considero calentólogo ni enfriólogo, el sistema climático no es tan simple y de hecho creo que estamos entrando en un periodo en el que vamos a tener que convivir con ambos extremos. 

La meteorología es esa parte de la naturaleza que nos recuerda que por mucho que el ser humano se crea el centro del Universo, no somos más que una diminuta parte de un sistema del que dependemos con un equilibrio muy frágil. 

En los últimos 5000 años el clima ha provocado profundas transformaciones de la sociedad, pasando periodos cálidos como el Romano o Medieval, con numerosas construcciones y expansiones, a otros más fríos en los que han desaparecido civilizaciones y caído imperios como el propio Romano. 

 

La dependencia de la sociedad del clima es incontestable y lo seguirá siendo siempre. Como hemos comentado en diversos análisis y estudios, creemos que estamos inmersos en un Cambio Climático abrupto que nos lleva a periodos de extremos meteorológicos más marcados. Sequías más pronunciadas, desajustes estacionales con patrones anómalos como el sufrido en los últimos Otoños, olas de calor más importantes en verano, pero también olas de frío más severas en Invierno. Todo respondiendo a un patrón del Jet Stream muy errático y ondulado. Algo de lo que ya hemos hablado en diversos artículos en los últimos años. 

El pasado día 24 de Enero pronosticamos que la cara más dura del Invierno se preparaba para entrar a pesar de tener por delante una entrada de altas presiones y temperaturas primaverales. Ya estamos inmersos en una sucesión de pulsaciones de aire frío y nevadas que durante la próxima semana nos dejará estampas de nieve en zonas poco habituales. 

Se que hay muchos amantes de la nieve entre nuestros lectores y es para mi una alegría inmensa y una bonita forma de celebrar mi cumpleaños saber que finalmente el pronóstico se cumple y la nieve llegará a muchas zonas.

Lógicamente no siempre "nieva a gusto de todos" y soy consciente de que habrá zonas donde no caerá lo que se esperaba o simplemente no nevará. Otras personas prefieren el calor, o simplemente la nieve le podrá causar problemas. Pero creo que todos estamos de acuerdo en que hace unos meses la mayoría firmarían los sucesivos episodios de nieve que hemos tenido, y que han servido para acumular reservas de agua que la próxima primavera vendrán muy bien para nuestros campos. 

¿Podría nevar y llover más? siempre... pero a pesar de que aún hay zonas muy necesitadas de agua, lo cierto es que hay muchas que han visto una mejora sustancial. 

¿Dónde podrá nevar y en qué cotas?

Siempre que hago un pronóstico os recuerdo la elevada complejidad de las cotas de nieve. Por mucha ayuda que tengamos de los modelos numéricos, las masas de aire frío que se desprenden del Ártico sufren en sus desplazamientos a latitudes medias constantes modificaciones, y las cotas de nieve no dependen exclusivamente del aire frío en las capas de la atmósfera, sino de diferentes interacciones con otros factores. 

 

Es muy frecuente tener sorpresas con la nieve y la situación sinóptica de estos días es muy favorable para que esto suceda. 

En los próximos días vamos a recibir diferentes pulsaciones de aire frío con nevadas en puntos de la península donde no lo suele hacer habitualmente. Es muy probable que la nieve llegue a las playas del la mitad norte de la península. Cotas de 100- 200m y a nivel del mar en el norte y de 300-400m en el sur son posibles la próxima semana. 

El frío ha llegado para quedarse.