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El término más extendido sin duda gracias a los medios de comunicación es el de borrasca. Pero lo cierto es que podemos referirnos al mismo como ciclón de latitudes medias o ciclón extratropical para diferenciarlo de los ciclones tropicales que se producen en zonas más cálidas por un proceso muy diferente al primero. 

En este artículo vamos a utilizar el término de borrasca para explicar cómo se forman estos centros de bajas presiones. 

La primera diferencia principal respecto a los ciclones tropicales es su fuente de alimentación. Las borrascas se alimentan del contraste de las masas polares con las masas subtropicales. 

Las borrascas son las responsables de traernos a España los días de lluvia y mal tiempo que por un lado nos llenan los embalses, y por otro nos impiden realizar ciertas actividades. Las borrascas son zonas de la atmósfera donde la presión es inferior que el aire circundante. En nuestro hemisferio los vientos giran alrededor del centro en sentido contrario a las agujas de reloj, formando un remolino que eleva el viento hasta la capas altas de la troposfera. 

 

El aire después de elevarse se desplaza a las zonas de altas presiones por donde desciende para volver a la superficie y dirigirse nuevamente a las bajas presiones. 

Nosotros nos encontramos en medio de estos flujos que son los responsables de los vientos. Estos vientos buscan compensar las diferencias de temperatura y presión desplazándose desde las altas a las bajas presiones. 

Las borrascas se forman a lo largo de la corriente en chorro o Jet Stream que separa las masas frías polares de las cálidas subtropicales. Cuando las dos masas se encuentran comienzan a girar enroscándose sobre el centro de baja presión. Al inicio tenemos bien diferenciadas las dos masas de aire con un frente cálido por delante del núcleo, seguido del frente frío que se desplaza a mayor velocidad. En este proceso la presión del centro de la borrasca desciende provocando que cada vez los vientos tengan que desplazarse más rápido para compensar ese vacio. Cuando el frente frío alcanza el cálido se forma un frente ocluido disminuyendo el contraste momento en el que la borrasca comienza perder fuerza.